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Perdón y reconciliación no es lo mismo

Es posible perdonar sin necesidad de reconciliarse. Sin embargo no es posible reconciliarse sin decidir perdonar. Perdonar es la decisión que toma aquel que quiere sanar su vida y no continuar alimentando la herida con los recuerdos del dolor. Perdonar es un proceso continuo no se logra de una vez. Se decide cada día y se mantiene en esa decisión. El perdón no significa que la otra persona lo merece. Es un acto de amor propio. La herida solo le duele a quién la siente. Es decidir ser libre de la amargura y del rencor. Comienza tu proceso y decide perdonar. No es necesario forzar una reconciliación hasta que estes listo para continuar. Es tu proceso y lo decides tú. Es por tu propio bien ♥ cuida tu corazón.

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Capaz de orgullo como escudo…

Muchas personas han caído por causa del orgullo. Son personas que se ofenden fácilmente, tienen necesidad de siempre tener la razón, buscan continuamente sentirse superior a los demás, juzgan, critican, son inflexibles, rígidos y dramáticos. 

Justifican sus acciones buscando las faltas de los demás. Cierran la puerta a todo proceso de restauración porque piensan que no necesitan ayuda de nadie más. Qué podrán superar su situaciones solos. Si los confrontas con la verdad de su orgullo se justificarán de mil maneras. 

El orgulloso sólo quiere prevalecer y que las cosas se hagan de la forma en que ellos desean. Les cuesta aceptar sus debilidades y trabajar para cambiarlas. Debajo de su escudo se esconde el dolor. Se separan de todos hasta de ellos mismos. 

Rendir nuestro orgullo nos permite encontrarnos. Reconocer nuestra humanidad es parte del proceso. El orgulloso no ve sus errores sólo ve las faltas de los demás. Liberarnos del orgullo nos da libertad para sanar nuestra vida. El orgullo sólo puede soltarlo la persona que lo lleva. Es tú proceso, en que área estás siendo orgulloso?