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EDUCAR A NUESTROS HIJOS EN LA RESPONSABILIDAD

Todos los padres queremos tener hijos responsables. Para lograr que los niños comprendan la importancia de la responsabilidad y se esfuercen por desarrollarla  requiere esfuerzo y constancia. Esta área es muy importante para el éxito en la vida de nuestros hijos. Requiere esfuerzo, dedicación, paciencia, confianza y seguimiento. Comienza poco a poco desde que el niño empieza a hacer las cosas por si solo. Puedes permitir que participe en la toma de decisiones sencillas y luego ir aumentando la dificultad. Llevarlos a analizar las posibles consecuencias. Darles  la oportunidad de que experimente el resultado de sus acciones en casa. Como padres debemos comprender los fracasos y enseñarles a aprender de los mismos. Enseñarle a tus hijos desde pequeños con tu ejemplo a ser responsable será la manera más efectiva. El apoyo que le brindemos en el proceso les ayudará a sentirse confiados y seguros.

Ser oportuno en la enseñanza. Es aprovechar cada momento en que surge la oportunidad de mostrarle a alguien ejerciendo un acto de responsabilidad. No hagas por el niño lo que el puede hacer por el mismo. Cuando no le damos la oportunidad de crear la experiencia evitamos que desarrolle capacidades que contribuyen a ser responsables. Deja que experimente las consecuencias naturales de su irresponsabilidad. El miedo al sufrimiento que puede sentir nos impide que fomentemos el desarrollo de su carácter. Permítale elegir entre varias opciones cuando la situación así lo requiera.  Brindarle opciones sencillas para que pueda aprender a elegir bien.  Cuando tu hijo (a) cumpla su palabra o realice bien su tarea reconócelo. Le ayudará saber que lo esta haciendo bien, se motivará a continuar esforzándose.

Papá y mamá necesitan ser ejemplos de conductas responsables. No podemos pretender que nuestros hijos sean todo aquello que nosotros no somos. Nuestro ejemplo es mucho más fuerte que nuestras palabras. Permite que participen en decisiones del hogar que puedan ser consideradas sus opiniones. No tenemos porque temer a las opiniones de los más pequeños. El ser escuchados le ayudará a sentir que pertenecen a la familia y aportar a ella responsablemente. Establecer reglas claras donde las tareas y labores domésticas son primero que el juego y la televisión.  Esta reglas ayudarán  a la estructura de la familia y determinarán la función de cada miembro. Utiliza ejemplos que muestren al niño (a) la mejor manera de realizar las tareas. Nuestra ayuda debe ir acompañada de ejemplo y supervisión. No puedes exigir aquello que no le has enseñado como debe ser hecho. Recuerda que la practica hace la perfección. Es posible que al principio cometa errores pero con tu ayuda podrá mejorar cada vez más.

Otras sugerencias:

–  Se sugiere asignar al niño (a) responsabilidad en las tareas del hogar de acuerdo a    su capacidad y edad cronológica.

– El equilibrio entre las tareas de la escuela y el hogar es importante. Recuerde que son niños y también necesitan tiempo para jugar y recrearse.

– Defina como padre lo que espera del niño explicándole la tarea y lo importante que es su ayuda en la casa.

Los hijos son nuestro reflejo, si son responsables es que cuando eran pequeños los enseñamos a ser responsables.

UN NIÑO (A) ES RESPONSABLE SI:

  • Realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo a cada momento.
  • No culpa a los demás de sus irresponsabilidades
  • Es capaz de escoger entre diferentes alternativas para realizar su trabajo
  • Puede tomar decisiones que difieren de las que otros toman en su grupo de pares
  • Lleva a cabo lo que dice que va a hacer
  • Reconoce sus errores sin necesidad de disculparse de forma excesiva

L. Dávila

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